Al elegir el líquido de frenos, muchos propietarios de vehículos y profesionales del mantenimiento se enfrentan a una pregunta común: ¿deberían usar líquido de frenos DOT 3 o DOT 4? Si bien ambos son líquidos a base de glicol de uso generalizado, sus características de rendimiento y escenarios de aplicación difieren significativamente.
El líquido de frenos DOT 3 se usa comúnmente en vehículos de pasajeros de uso diario. Proporciona un frenado confiable en condiciones normales de conducción y cumple con los requisitos de punto de ebullición estándar definidos por la FMVSS n.° 116. Para vehículos utilizados principalmente para desplazamientos urbanos y en carretera, el DOT 3 ofrece una solución rentable y confiable.
El líquido de frenos DOT 4, por otro lado, está diseñado para requisitos de mayor rendimiento. Presenta puntos de ebullición en seco y húmedo más altos que el DOT 3, lo que lo hace más resistente a la acumulación de calor durante frenadas frecuentes o bruscas. Esto hace que el DOT 4 sea especialmente adecuado para vehículos modernos, SUV, vehículos comerciales ligeros y automóviles que operan en condiciones más exigentes, como terrenos montañosos o conducción de larga distancia.
Tanto el líquido de frenos DOT 3 como el DOT 4 son higroscópicos, lo que significa que absorben la humedad con el tiempo. Sin embargo, dado que el DOT 4 se utiliza a menudo en entornos con temperaturas más altas, mantener intervalos de reemplazo adecuados es aún más importante para preservar el rendimiento y la seguridad de los frenos.
Es fundamental seguir siempre las recomendaciones del fabricante del vehículo al seleccionar el líquido de frenos. Usar un líquido de mayor especificación, como el DOT 4, en un sistema diseñado para DOT 3 suele ser aceptable, pero no se recomienda cambiar a uno inferior. Una selección y un mantenimiento adecuados garantizan una respuesta de frenado uniforme, la protección del sistema y una fiabilidad a largo plazo.








