El líquido de frenos es un componente esencial del sistema de frenos de un vehículo, pero a menudo se pasa por alto durante el mantenimiento regular. A diferencia del aceite de motor o el refrigerante, el líquido de frenos funciona dentro de un sistema hidráulico sellado, transfiriendo la fuerza aplicada al pedal de freno directamente a las pinzas o cilindros de rueda. Sin un líquido de frenos en buen estado, incluso los sistemas de frenos más avanzados no pueden funcionar de forma segura ni eficiente.
Una de las características más importantes del líquido de frenos es su punto de ebullición. Al frenar, especialmente en tráfico denso, bajando pendientes o en situaciones de emergencia, los sistemas de frenos generan una temperatura considerable. Si el líquido de frenos hierve, se pueden formar burbujas de vapor dentro del sistema hidráulico, lo que provoca un pedal esponjoso o incluso una falla temporal de los frenos. Este fenómeno, conocido como bloqueo de vapor, es una de las principales razones por las que los fabricantes especifican estándares mínimos de punto de ebullición, como DOT 3 y DOT 4.
El líquido de frenos también cumple una función protectora dentro del sistema de frenado. Un líquido de frenos de calidad contiene inhibidores de corrosión que ayudan a prevenir la oxidación en componentes metálicos como cilindros maestros, líneas de freno y pinzas. Además, debe ser compatible con las juntas y mangueras de goma para evitar la hinchazón, el endurecimiento o las fugas con el uso prolongado.
Otro factor que a menudo se pasa por alto es la absorción de humedad. La mayoría de los líquidos de frenos a base de glicol son higroscópicos, lo que significa que absorben la humedad del aire con el tiempo. Esta humedad reduce el punto de ebullición y acelera la corrosión interna, por lo que se recomienda cambiar el líquido de frenos con regularidad, incluso si el vehículo no se conduce con frecuencia.
En resumen, el líquido de frenos no es solo un producto consumible, sino un fluido esencial para la seguridad. Elegir el tipo correcto y mantenerlo adecuadamente garantiza...








